Este fin de semana estuve en Cambados, en la Fiesta del Albariño, y allí encontré el vino que le gustaría a Siz.

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“Si llevas droga encima, en la aduana te hacen la ola y los perros se dejan acariciar. Si te has creído que pasar droga es la solución a tus problemas, te puedes creer todo lo demás”.
Lechería. Oír este nombre me trae muchos recuerdos de años atrás, recuerdos de “véteme a por el pan y a por una bolsa de leche”, de tres caramelos Sugus por un duro y de bolsas enormes de gusanitos a diez pesetas.
De esta lechería sólo sobrevive la cristalera y a duras penas. Aunque con una buena limpieza, y una mano de pintura, quedaría perfecto para darle un toque vintage a la calle.
Esta butaca de pensar está discurrida para las grandes ideas, las que cuesta concebir, las que una vez paridas te hacen una persona mejor.

Hansi Moda y complementos: Sabrás de combinar ropa, pero ese MODA de más de un metro va a conseguir secar el humor acuoso de los ojos de los transeúntes.
Metros cuadrados: Metros cuadrados de mal gusto es lo que hay en tu furgoneta.
Páxinas Galegas: ¡Si señor!, portada para la Comic. Lo que hay que ver.
Clínica Podolóxica: Lo que habría que podar aquí son los dedos del diseñador para que no vuelva a hacer algo así.






















Siempre que paso por aquí, pienso que estaría bien hablar con el Ayuntamiento para que cambie el nombre de esta calle por el de la “Calle de los Pasatiempos”.
No creo que sea casualidad que en este pequeño tramo haya tres bares que tengan nombre de juego.
De hecho me parece una idea cojonuda lo de hacer calles temáticas en la ciudad y que el nombre especifique la actividad que se hace en ella, como se hacía antes con los gremios. Así, por ejemplo, en la calle donde hay mayor número de tiendas de ropa, se podría llamar Calle Amancio, la de los bancos la Avenida de los Ladrones y la de copas la Calle Diego Tristán.